Saludos amigos enanos. Y demás
razas. Tras un largo periodo de silencio debido a problemas de salud,
seguramente una plaga enviada por algún odioso brujo elfo, retornamos aquí, a
la Cueva, con una aventura en el mundo de nuestro bárbaro favorito. Se trata de
la primera parte, de un total de dos, de una historia que sitúa a nuestros
jugadores en las heladas tierras del norte. Si habéis ido siguiendo las
anteriores aventuras, todas siguen más o menos un mismo patrón. Aventuras
cortas que pueden ser jugadas en una, a lo sumo dos sesiones. En algunas de
ellas había cierta continuidad, bien sea por la situación de las mismas –las primeras
situadas en el Yermo Picto, por ejemplo –o bien por el hallazgo de una joya
durante sus correrías por el mar embarcados como piratas. En las últimas
saltamos desde los Reinos Negros, situados al sur, hacia el norte, llevándonos
desde las estribaciones costeras de El pueblo de la Isla hasta las altas montañas
de Nordheimmer en la que hoy nos ocupa, El Valle de la Sierpe. Como decíamos,
no son en sí una campaña aunque encadenándolas como tal pueden ser jugadas. Y aunque
están pensadas para el mundo de Conan, en la versión de Dungeons tercera, son fácilmente
adaptables con unos mínimos ajustes en los requisitos de tiradas o las características
de los personajes o criaturas que aparecen, a cualquier juego de fantasía.
Adentrándonos en la aventura que
hoy nos ocupa, se trata como decíamos de la primera parte de una historia de
dos. Hay una trama que las une, pero la resolución de una y otra son totalmente
independientes. En la que encontramos hoy uno de los personajes se verá
involucrado de manera personal en ella, con un pariente prisionero de unos
esclavistas. Las condiciones para liberarlo serán las que darán origen a la
historia, y que, como podréis imaginar, mucho tienen que ver con el título de
la misma. Pero no adelantaré nada más, si vas a dirigirla puedes descargártela
en el enlace que hay más abajo, y si piensas jugarla, abstente. No sigas.
En mi grupo, cuando la jugamos,
en esta parte se produjo la primera muerte de un personaje jugando al mundo de
Conan. Y hay que decir que fue la Sierpe la causante del tan luctuoso hecho. Una
muerte heroica. O casi. Entre nosotros existe una táctica, patentada por un
personaje –y el único en llevarla a cabo hasta esta aventura, y el único
después de esta, al menos con éxito –que consiste en caer y hacerte el muerto
cuando estas con muy escasos puntos de vida, esperando que el enemigo se
desentienda de él y vaya a luchar contra otro personaje, para posteriormente
levantarse y meterle por la espalda. Sí, no es muy caballeroso, pero esto no es
Pendragón. Y hasta la fecha, en alguna ocasión que lo había realizado -¿os he
dicho que la táctica la llamamos táctica Dost en honor al personaje que la
practica? –le había resultado. Pero llegando a esta aventura, en la parte
final, la sierpe pequeña –aparecen dos, la cría y la madre, pero como ya
comento en el texto de la aventura recomiendo no sacar a la madre y guardarla para la continuación - les estaba
dando una tunda, con lo cual uno de los personajes decidió tirarse al suelo
usando la táctica Dost. La mala suerte es que el resto de personajes se
escondieron, con lo cual la sierpe decidió que no iba a irse de vacío, así que
se lanzó sobre el personaje y se lo zampó. Moraleja: sólo Dost puede usar la
táctica Dost.
Volvamos al tema de la Sierpe.
Veréis que en la aventura aparecen dos, la cría y la madre. En principio en
esta parte recomiendo sacar sólo a la cría, dejando a la madre para la
continuación. En caso que la cría no suponga suficiente desafío para el grupo y
el dj decida terminar sacando a su progenitora, para la segunda parte puede
hacer aparecer al padre, ajustando sus características si lo considera
oportuno, visto como haya discurrido estos primeros combates con madre e hija. Pero
esto ya es decisión del director de juego.
En fin, esperando que os guste,
me despido hasta la próxima, que seguro que no será tan tarde como ha sido
esta.