lunes, 27 de mayo de 2013

Juego de Rol Conan: La Cárcel Roja



Bienvenidos de nuevo, amigos enanos (Bueno, y otras razas salvo elfos). Regreso desde las profundidades de mi cueva para traeros una nueva aventura ambientada en el mundo de nuestro bárbaro favorito. Si recordáis bien, en nuestra última aventura dejamos a los personajes enfrentándose en la arena a una serie de extrañas criaturas para intentar sobrevivir, y como suponemos que al final lo lograron, su premio es un nuevo reto para seguir forjándose un nombre en las salvajes tierras hiborias. ¿Y si no lo lograron? Preguntará alguno. Bueno, no todo siempre sale como uno quisiera. Ahí está ya la tarea del Dj para prepararse una breve intro y colocarlos en situación. Y esta tiene su inicio en los Reinos Negros, más concretamente a una ciudad del reino de Kush. La base de la aventura que hoy nos concierne es una piedra roja, un rubí que adquirieron en una historia anterior, y al cual ha llegado el momento de sacarle partido, una vez las cosas más calmadas, libres ya –ejem –de piratas, monstruos y salvajes. Para ello nuestros protagonistas buscarán algún experto en piedras preciosas, y más en aquellas que presentan una extraña sombra agitándose en su interior. De esta forma los pjs serán puestos en la pista de un grupo de magos y su habilidad para capturar cuerpos en el interior de rubíes, y, gracias a un turanio, en las luchas intestinas de una familia reinante y la misteriosa desaparición de uno de sus miembros, donde una de las supuestas historias dice que fue atrapado por unos magos en una gema. Sea o no la auténtica, lo cierto es que su valor es más que considerable, lo suficiente para despertar todo tipo de anhelos. Y uno de éstos hará que la piedra sea robada por una criatura fantasmal, capaz de atravesar los sólidos muros de una posada. Será ya tarea de los personajes intentar recuperarla y con ella la fortuna que podrían sacar con su venta. Ahora bien, si la recuperan, y las historias son ciertas, ¿a quien acabarán entregando la piedra? ¿A quien encerró a su hermano dentro o a los partidarios del prisionero?



En esta aventura, siendo un Conan no puede ser de otro modo, hay combate, pero también hay más. Los pjs llegan a una nueva ciudad, entablan contactos con diversos personajes y se hacen con algún que otro enemigo que, en caso de salir vivo, puede ser muy peligroso (no por su habilidad con las armas sino por sus recursos).



El grupo al que les dirijo Conan tuvo a bien resolver la aventura con éxito, pero no os diré que sucedió con la piedra, eso ya se verá en cada partida y serán los pjs los que tomen la decisión.  Memorable fue un combate con un individuo embutido en una coraza, con tres tipos dándole y él aguantando como un campeón. Aunque memorable significa en este caso simplemente que se recuerda pues yo, como Dj en este caso, les puse las cosas excesivamente difíciles para lo que en sí el enemigo era y por un exceso de celo alargué una situación a todas luces inadecuada. Pero bueno, todavía siguen todos vivos, que ya está bien (hasta ese momento, más adelante, como diría aquel….ya es otra historia).




Que Crom os guíe!!!

lunes, 29 de abril de 2013

Juego de Rol Far West. Incursión nocturna.



Estimados enanos. Regreso de nuevo para traeros esta vez una aventura un poco peculiar. Si bien se engloba dentro del juego Far West, lo cierto es que en un principio fue una idea para algo más tipo Comandos. Pero no sé si os ha pasado, pero aquello que lees un libro, ves una película, o cualquier otra cosa que te lleva a, o bien despertarte diciendo “voy a hacer una aventura de” o, como es el caso, aquella que hace tiempo que tenías parada –más bien ni empezada –a la espera de un empujón decides un buen día empezar a escribirla. Pues, como os decía, esta aventura era para otro juego, no para el Far West. ¿Y cómo me decidí a escribirla? Pues leyendo una revista a la cual sigo desde su número uno, Desperta Ferro. Si bien sus primero números versaban sobre Historia Antigua, hace unos meses empezaron a simultanearse cada mes con los de Historia Moderna (si habéis seguido el blog habréis visto ya que el tema de la historia me gusta) y, en su número dos, decidieron dedicarlo a la Guerra de secesión americana. Y allí había un artículo que no escapó a mi avezados ojos enanos: las batallas de los Siete Días. Por supuesto, no voy a destripar el artículo, lo mejor que podéis hacer es comprar la revista y leerla de arriba a abajo, que vale mucho la pena. Si decir que, en el verano de 1862 hubo una serie de batallas que se conocen con el nombre que he mencionado arriba. Y allí que decidí situar la aventura; nada del otro mundo, unas pocas hojas que, eso si, en el momento de jugarlas dieron mucho más de si de lo que en un principio apuntaban. Pero de eso ya hablaré luego.



En una de dichas batallas participaron –aunque esto no sería del todo cierto –las tropas al mando del general “Stonewall” Jackson, mano derecha de Lee. A pesar de su reputación bien ganada, Jackson falló estrepitosamente a la hora de cumplir las órdenes de Lee, llegando tarde a su objetivo en nada más y nada menos que seis horas. Por supuesto, el plan de Lee se fue al garete y las tropas confederadas perdieron casi 1.500 hombres frente a las menos de 400 de las de Fitz John Porter, el hombre al mando de los federales.

"Stonewall" Jackson
Aprovechando este retraso se me ocurrió que podía llevar a cabo la idea de aventura que tenía para el Comandos. Volar puentes. Bueno, en este caso impedirlo. Los pjs son ni más ni menos que soldados sudistas cuyo objetivo será evitar que los soldados del norte vuelen tres puentes, lo cual podría causar el retraso en el avance de Jackson. Y en eso se basa la aventura. Ir avanzando de noche, por delante del ejército sudista, y mantener los puentes intactos ante los intentos de volarlos. Tres puentes en total. Es de esperar que fracasen, pues los hombres de Jackson llegaron tarde, y estoy seguro que el dj pondrá su empeño en hacer ver a los pjs que su misión es imposible.
Cuando dirigí la partida, mis jugadores evitaron hábilmente la voladura de los dos primeros, incluso se hicieron con algunos cartuchos de dinamita que luego usaron para emboscar a los soldados del norte en una casa, que, si leéis la aventura, allí encontraréis. Cartuchos bien colocados, un disparo certero y casacas azules volando por los aires. Una gran jugada, si señor. El fracaso vino, pero, en el último puente, el mejor defendido. Allí, algo sorprendente, un soldado dio una orden –digamos sugerencia – a su superior para que fuera éste quien cruzara primero el río amparándose en la oscuridad, hasta la orilla contraria donde se encontraba un buen número de yanquis. Mala suerte al nadar, el pj ahogado y su cuerpo y la dinamita río abajo….glu glu glu. A todas estas, otro de sus compañeros había sido muerto por los federales, pero ellos, ignorante de tal hecho, creyeron que lo mantenían prisionero al otro lado del puente. Al fin, decidieron dar media vuelta y regresar para informar. Las tropas de Porter, al ver que sus compañeros de los otros dos puentes no regresaban, optaron al final por volar el suyo y así evitaron que Jackson y los suyos llegaran a tiempo a la batalla. Unas horas de partida, unas risas sobretodo al final con lo del río y las órdenes, y Jackson que no mira precisamente bien a los pjs supervivientes. Pero como hubo más batallas esos días, seguro que los enviará a resarcirse…


 Una última cosa, añadí a la aventura una tabla para conocer la graduación de los pjs durante la aventura, siempre está bien saber quién da las órdenes, aunque al final haya sorpresas. Existe también la posibilidad de llevar especialistas, en, por ejemplo, demoliciones, que para el tema de la dinamita y los puentes siempre puede servir.
En fin, espero que os guste, aventura corta, ligera pero entretenida. Ah, y sin mapas, improvisadlos que no cuesta nada, un río, un puente y dos riberas, una a cada lado. Y ya está.
Bueno, un último apunte: la partida la amenicé con una serie de canciones de la guerra civil americana, como: Army of the free, Irish Soldier, God bless Robert E. Lee, Rebel soldier, Brother my brother, I'm a good ol rebel, Wearing of the grey y sobretodo When Johnny comes marching home, además de Garry Owen, para anunciarles la visita de los del norte; todas ellas bajadas del youtube, que para eso también sirve. 



Uno de los dos sobra aquí Flanagan, y ese no soy yo!!!

martes, 2 de abril de 2013

Juego de Tablero: El Grande



Estamos ante el que dicen es el primer juego de mayorías. Ignoro si esto será cierto, aunque si lo es que estamos ante uno de los más logrados, para mi gusto seguramente el mejor de los que he probado de este estilo. Unas reglas sencillas, una buena dosis de estrategia, p… entre jugadores y una tensión creciente, acompañado todo esto de una mecánica elegante de juego lo convierten en una de mis juegos favoritos, indispensable sin duda en cualquier ludoteca que se precie. Recientemente se ha publicado una nueva versión, por fin en castellano, aunque en mis manos está la Decennial, una magnifica edición acompañada de las expansiones que salieron para el juego. Hoy, por eso, sólo voy a hablaros del juego básico. Las expansiones añaden variedad, alguna de ellas es más que notable, pero sin duda con el juego tal como ha sido publicado en nuestro país hay más que suficiente para pasar unas horas agradables en compañía de otros caballeros, sean enanos o no (elfos abstenerse).

Portada de la edición en castellano. Arriba, la que reposa en mi mina.

El juego toma como punto de partida la España del siglo XV, desarrollándose sobre un mapa de la península ibérica repartida en un total de doce reinos, donde encontramos desde Sevilla o Granada hasta León, Cataluña o Castilla, entre otros. El juego está pensado para un mínimo de dos jugadores y un máximo de cinco, siendo éste  último el número más adecuado para conseguir sacarle el máximo provecho al juego. El objetivo final de cada uno de los jugadores será conseguir el máximo número de puntos de victoria, puntos que lograrán a lo largo de las diferentes rondas de puntuación que hay –en la ronda tres, seis y nueve –dentro de las nueve de las que consta la partida.
Cada jugador recibe un cubilete grande que representa un noble (o “Grande”) y una serie de cubiletes más pequeños o caballeros. El Grande representa la aristocracia, los que controlaban el país, mientras que los caballeros vendrían a ser la nobleza media, personajes de una gran importancia también pero no tanto como los anteriores. Estos cubiletes, una vez distribuidos por el tablero, serán los que otorgarán los puntos de victoria que buscamos. Podríamos decir que con su noble los jugadores intentan aumentar su influencia en el país y conseguir el favor del rey, y sus caballeros son el medio para conseguir tal fin, dominando cuantas más regiones mejor. Estos caballeros pueden estar sobre el tablero –en juego -, en la Corte –desde donde entran en el mapa –o bien en las provincias –una reserva desde donde pasarán a la Corte –.

Aquí vemos a un caballero azul y a su "Grande"

Además de los cubiletes, cada jugador recibe una carta de región escogida aleatoriamente donde situará su Grande como punto de partida, un mazo de cartas numeradas del número uno hasta el trece llamadas Cartas de Poder, las cuales le permitirán recibir caballeros y escoger otras cartas llamadas Cartas de Acción, mediante las cuales podrá llevar a cabo diferentes acciones, como mover su Grande de una región a otra, mover el Rey o incluso eliminar caballeros de sus rivales.

Estas son las nueve cartas de regiones

En el mapa, además de las regiones y marcadores para hacer el contaje, encontramos un espacio donde colocar el Castillo, una construcción donde los jugadores pueden colocar caballeros para poder, más adelante, modificar el número de cubiletes allí donde les interese. A todo esto añadimos  una ronda donde cada jugador marcará una región en secreto cuando llegue el momento de descubrir los cubiletes del castillo, y nos indicará el lugar donde vamos a enviar nuestros caballeros ahí escondidos.

Aquí vemos el Castillo, situado justo encima de las Baleares. Debajo, su cuadro de puntuación (5/3/1)



El disco de región, allí donde vamos a enviar nuestros caballeros del castillo


El desarrollo del juego es muy sencillo. El primer jugador, de las trece cartas de poder que tiene, escogerá y jugará una. Ésta indicará el número de caballeros que pasen de lo que llamamos Provincia a la Corte, así como su número de Iniciativa. Ninguno de los siguientes jugadores podrá jugar una carta que sea de un número idéntico, y así sucesivamente. Es decir, si el primer jugador juega el 7, el segundo podrá jugar todas menos esta. Suponiendo que juegue la carta con el número 5, el tercero, de las trece que dispone, podrá jugar cualquiera excepto la 7 y la 5, así hasta que todos los participantes hayan jugado una carta de poder. Una vez todos hayan jugado una, siempre en sentido horario, el jugador cuya carta contenga el número más alto –pero que en contrapartida es el que menos caballeros pasará de la Provincia a la Corte –escoge una de las cinco Cartas de Acción que se han descubierto en ese turno. Esta carta de Acción indica los cubiletes o Caballeros que pasarán de la Corte al mapa o al Castillo, así como una acción especial que se puede llevar a cabo antes o después de haber colocado dichos caballeros. Eso si, éstos sólo pueden ir al Castillo o a las regiones adyacentes donde se encuentra el Rey en esos momentos, nunca sobre ésta o en una región más lejana si no es mediante el texto de la carta jugada. 

Las cartas de Poder, nos indican la iniciativa y los caballeros que pasan de las provincias a la Corte


Las cartas de Acción, el anverso con el texto a jugar y el reverso con los caballeros que pasarán de la Corte al tablero

A continuación, en función del número de iniciativa de la carta de Poder jugada –siempre será de la más alta a la más baja –el resto de jugadores irán realizando sus acciones. Al finalizar la ronda las cartas de Acción se descartan –excepto la que permite mover el rey, está siempre será elegible al ser la única de nivel 5 –y empieza jugando una nueva carta de Poder el jugador que fue el último en la última ronda. 


Contador de turnos y regiones
Cubiletes y cubiletes










Cada región del tablero tiene una pestaña de puntuación, donde, cuando llegan las rondas 3, 6 y 9 cada jugador recibe los puntos en función de mayor a menor número de Caballeros presentes, obteniendo bonificaciones por la presencia de su “Grande” o del rey en la correspondiente zona. Cada punto obtenido corresponde a un punto de victoria, ganando la partida el jugador que obtiene el mayor número total al finalizar la novena ronda de juego.

Vemos al rey en Nueva Castilla junto a un cubilete amarillo, allí nadie va a poder añadir ni quitar caballeros hasta que el rey se mueva. Los colocaremos en las regiones adyacentes, como Sevilla, tal como se ve en la imagen. 

Siguiendo con la imagen anterior, si hubiera que puntuar en Granada el jugador verde sumaría 6 puntos de victoria. En Nueva Castilla, los jugadores amarillo y rojo, al empatar en el primer puesto, dejarían ésta puntuación vacante y cada uno se llevaría los puntos de victoria por el segundo recuadro, cuatro. Si uno de ellos hubiera tenido mayoría sumaría además dos puntos más por tener el Rey en su región, al igual que sucedería con el Grande

Bueno, amigos enaniles, una breve reseña de El Grande, un juego con el cual mis compañeros enanos sin duda disfrutan echando unas buenas partidas. Nos vemos por las profundidades, y saludos a Grungni.

jueves, 21 de febrero de 2013

JdR La llamada de Cthulhu: La maldición del escritor


Saludos nuevamente, amigos enaniles. Tras unas semanas de ausencia regresamos con una aventura de uno de mis juegos favoritos, ese donde nos enfrentamos a malvados sectarios, misterios ancestrales y dioses primigenios deseosos de esclavizar a la humanidad. Si, por supuesto, como ya habréis adivinado por el título de la entrada, me refiero a La Llamada de Cthulhu, un juego al que le tengo especial cariño por ser con el que me inicie a los juegos de rol allá por el año 1990. Seguramente lo único bueno que me reportó la mili, eso y alguna amistad que aún perdura (salut Mangu).

Pero bueno, prosigo, que me pongo sentimental y eso no está bien visto para un enano –excepto si eres uno de Peter Jackson –que luego murmuran a tus espaldas que te estás volviendo senil.

La aventura cuyo enlace viene más abajo la he dirigido un par de veces, y decir que sus protagonistas han salido vivos, un poco menos cuerdos, pero un tenebroso secreto en sus conciencias. Y es que la realidad va más allá de lo que nuestros ojos ven y nuestras mentes son capaces de comprender. Durante su desarrollo los pjs viajarán desde la ciudad de Providence a Tejas, y finalmente a los bosques del Canadá. Y todo por el encargo realizado por la tía de un escritor para que salven a su sobrino de la culpa que lo corroe y que lo hace culparse del suicidio de un muy buen amigo suyo.

Atención, Atención!!! Si vas a jugarla, no sigas leyendo. SPOILER!! SPOILER!!

Y es que la tía en cuestión que va a contratar a los personajes no es otra que la señora Phillips Gamwell. ¿Y quién es esta? preguntarán algunos. Pues ni más ni menos que la tía del señor Howard Phillips Lovecraft, y el suicida Robert E. Howard. Si, nuestros protagonistas van a conocer al mismísimo H.P. y a bucear en su vida. Y si eso no fuera bastante, descubrirán que es lo que hay detrás de la mitología chultiana. La verdad es que la aventura es más que nada una especie de “divertimento”, una curiosidad donde su mayor atractivo es conocer al famoso escritor. Para escribirla busqué información sobre el escritor y su familia, lo cual me llevó a sus tías –alguna referencia de ellas ya tenía, lo cual me ayudó en el tema –y a su abuelo. Y de ahí a la relación con el resto de miembros del círculo de Lovecraft que lo secundaron en su creación del universo chtuliano. Y de ellos a Robert E. Howard tan solo un paso. En su historia lo cierto es que su suicidio es el punto que más me llamó la atención, así que pensé en aprovecharlo para la historia. La versión oficial nos dice que no soportó la posible falta de su madre, a la cual estaba muy unido, de ahí que se quitara la vida incluso un día antes que ella falleciera. Pero en la historia que leeréis eso no es lo que ocurrió en realidad, Howard tan solo no pudo soportar que todo aquello que su amigo Lovecraft escribía era auténtico y bien auténtico. Hay una parte en la aventura que es cuando los pjs se entrevistan con Mordecai Howard. Veréis que hay una serie de preguntas que pueden formular nuestros protagonistas con las posibles respuestas que el padre de Robert les podrá dar. Estas respuestas están extraídas de una carta enviada por el mismo Mordecai donde, a modo de narración, se puede encontrar lo que en la aventura viene separado en párrafos. Pero, por supuesto, podéis adaptarlo como queráis, para eso la historia es ahora vuestra.

La aventura en sí está dividida en dos partes. En la primera, los pjs intentan cumplir el encargo de la señora Phillips y ayudar a su sobrino, mientras que en la segunda, tras encontrar una misteriosa esfera en la casa de Howard viajan al Canadá para intentar librarse de aquello que amenaza sus mentes y donde parece estar el origen de todo.

En las dos veces que la he dirigido los jugadores siguieron la historia sin problemas, si bien en una de las dos me tocó improvisar bastante, especialmente en la primera parte. Tuvieron interés en hablar con los miembros del Círculo de Lovecraft, con el editor de la revista donde escribía, la Weird Tales, con el doctor que atendió a la madre de Robert E. Howard y al que primero lo vio cuando se pegó el tiro en su coche, y seguramente alguna más que ahora no me viene a la memoria. Bueno, a improvisar toca. ¿Qué quieren hablar con el editor de Weird Tales? ¡Y yo que sé cómo se llamaba! Pues ala, saco a John W. Campbell, que si bien no estaba en Weird Tales si en Astouding Science Fiction –no hay como leer asiduamente a Asimov, jejeje –y seguimos adelante. Así que, amigos enaniles, como no se puede tener todo atado y bien atado, seguro que vuestros jugadores os saldrán por donde menos lo penséis y os tocara improvisar algún dato, personaje o a saber qué. Pero siempre va bien que os sorprendan, así no se pierde espontaneidad ni frescura al dirigir, no todo va a estar encorsetado y sin opción de salirse del guión.

En fin, no os doy más la vara. Espero que os lo paséis bien dirigiendo o jugando la aventura, lo mismo que me ha pasado a mí, y si os proporciona unas horas de diversión con ello ya me doy por satisfecho. Y recordad, rezad a Grungni, el único que puede protegeros de los Primigenios.
Yo no cogería ese libro!!!

domingo, 2 de diciembre de 2012

Juego de Rol Conan: Aventuras en los Reinos Negros


Proseguimos nuevamente con las aventuras de nuestros esforzados personajes por las salvajes tierras de la Era Hyboria. Los dejamos la última vez tras la pista del tesoro de Vaclan el Negro y nos los encontramos todavía embarcados en un navío pirata, el Dragón Carmesí. Como habréis ido viendo, sus andanzas los han conducido cada vez más al sur, acercándose hacia los denominados Reinos Negros. Al grupo al cual les dirijo estas aventuras uno de los personajes es un miembro de una de estas tribus y, aunque lo cierto es que se ha adaptado bastante bien a la vida salvaje de los reinos situados más al norte, no deja de añorar de vez en cuando las cálidas tierras selváticas donde nació, más en las historias que están jugando ahora y ambientadas todas ellas en el helado norte, desde Vanaheim a Hyperborea. Y es que qué queréis que os diga, entre ir casi en cueros a tener que hacerlo convertido en un muñeco cubierto de capas y capas de ropa para soportar las heladas temperaturas…

Pero bueno, ciñéndonos a la aventura que hoy nos ocupa, nuestros personajes van a tener la opción de hacerse los líderes de los piratas, pero, aunque lo consigan, la dicha no dura eternamente, y no tardarán en ser capturados por los piratas barachanos. Con el destino incierto una fuerte tormenta vendrá a aliarse con sus intereses, y finalmente el barco pirata terminará embarrancando. Atacados por los nativos del lugar, son liberados a cambio de su ayuda para poder salir de allí con vida; pero las cosas no van a ser tan sencillas, y tras varias peripecias terminarán luchando en la arena contra todo tipo de extraños seres, en una parodia de lo que podrían ser las luchas de gladiadores en la antigua Roma. Con su vida pendiendo de un hilo, sólo la huida les garantizará alguna mínima posibilidad de supervivencia, y como héroes que son es de esperar que lo logren.

Si lo logran, la tribu de los gahata, los mismos por los cuales se vieron obligados a pasar tan desagradable trance, los recibirán con los brazos abiertos y quien sabe si algo más…

Estamos ante una aventura que puede ser jugada en una sola jornada, dos a los sumo si no se alarga demasiado. En nuestras partidas, todas hasta la fecha sobre el mundo de Conan, cada historia nos ha durado una jornada completa, y con tal fin están escritas. Pero hasta este momento tan solo ha habido una baja en el grupo –y cuando llegue el momento en que se produjo ya os lo contaré, aunque aún falta bastante para que lleguemos –y gracias a este hecho la sucesión de historias cortas han proporcionado a los personajes unos lazos fuertes y resistentes, además de dotarlos de unos trasfondos que no han hecho sino aumentar esta unión. No es una campaña al uso al no tener un hilo argumental único, pero si que la continuidad podría hacer pasar la sucesión de historias cortas por una sola más extensa.



Que Crom os guíe!!!


viernes, 19 de octubre de 2012

Juego de Rol Star Wars: Muerte en Silenian


Retomamos de nuevo las tablas rúnicas para seguir subiendo aventuras y esta vez de un juego que aún no había aparecido por esta cueva. Se trata del Star Wars D20. Comentaros que los primeros contactos que tuve con el universo SW por lo que hace referencia al rol no fueron con esta edición sino con la que Joc Internacional publicó allá por los años 90 y que utilizaba el sistema de D6. De hecho, fue el segundo juego que me compré tras El Señor de los Anillos de Merp, también publicado aquí por la misma editorial. Fue en la Fira del Llibre que se celebraba entonces por el Passeig de Gràcia, año 1990, y tras probar gracias al amigo “Mangu” la Llamada de Cthulhu, fui al día siguiente a dicha fira y me compré el Anillos. Pero ahí se despertaron mis dudas, pues al lado de éste había, recién aparecido, una edición del SW. Arggggg!!! Que dilema!!! Sólo llevaba dinero para uno. ¿Qué hacer? Pues nada, ese día me compré el anillos y al día siguiente volví y me compré el star wars. Así que a esa primera edición le tengo mucho cariño. Y si bien es cierto que cojeaba en muchos aspectos, grandes partidas nos proporcionó al grupo. Rápido, fácil, muy inteligible… todo lo contrario que el Merp. Muchas aventuras escribí para ambos, todas ellas en papel, y aunque las guardo todas, trabajo de chino es irlas pasando a Word  y colgarlas aquí, aunque supongo que con el tiempo y una buena provisión de tablas y cinceles para grabar las runas lo iré haciendo. Al tiempo. Pero mientras tanto, colgaré las que escribí para SW de la edición D20. Dicho sistema me gusta –de hecho, creo que me adapto a casi todos, incluido a las pesetas del Príncipe Valiente (Lanzarote al rescate!!!, ¿eh, mr Willoughby?) –y aunque se que hay gente que le causa repelús, justo es reconocer que hicieron un buen trabajo adaptándolo para la ambientación que aquí nos ocupa.



Cuando empecé a escribir las aventuras de SW para D20 (¡Dios!, parezco Robin Williams en Good Morning Vietnam tantas iniciales) mi idea era hacer varias historias donde los pjs fueran evolucinando, es decir, darles continuidad y empezar justo después de la aventura de prueba del libro de reglas, que tenía lugar en Coruscant con el canciller Valorum aún presente, y prolongarlas hasta el final de las guerras clon, con los pjs condenados a separarse víctimas de la persecución del imperio galáctico. Para ello, al menos uno de los pjs debía ser un jedi; en el grupo hubo dos, uno del tipo más consular y el otro del tipo más guardián. Y he de decir que fue un acierto, ello debido al carácter que le imprimieron los que llevaron ambos personajes, uno de ellos nuevamente el señor Willoughby( si, llevamos más de 20 años jugando juntos y ello debe notarse por algún lado). Era un disfrute como máster ver las conversaciones que mantenían ambos jedis sobre la manera distinta en que enfocaba cada uno la resolución de una prueba que la aventura les presentaba. Por supuesto, los jedis tenían la última palabra, pero también teníamos otros pjs que los ayudaban en sus quehaceres con la orden, como el típico arreglacosas o el especialista en bajos fondos. Y esto me lleva a una de las anécdotas que produjo esta partida. Vino a jugar la novia por aquel entonces de un amigote, y, creo recordar, que el universo SW le sonaba un poco a chino. No era novata en esto del rol ni mucho menos, pero si que ciertos conceptos del ambiente que la rodeaba se le escapaban. Pues bien, en un momento de la partida decidió ir a dar una vuelta por la parte más sórdida y lóbrega de cierta ciudad que aparece en la historia. ¡Y fue sola! Fue preguntando hasta dar con el peor local de toda la urbe, y para allí que se fue. Mala idea, muerte segura. Yo, como alma caritativa, intenté advertirla sin que se notara en exceso ( ejem). Decidí improvisar y bauticé el local como “El Jedi Difunto”. Si, seguramente ese nombre hubiera echado para atrás al más pintado. Pero no a ella. No me explayaré más, simplemente decir que su personaje se reunió con sus antepasados seguramente mucho antes de lo que hubiera deseado.


En otro orden de cosas, y volviendo al carácter más general de la historia, como ya expliqué tenía en mente tejer una serie de aventuras seguidas en el tiempo. La primera tenía lugar unos ocho años antes de las guerras clon y la idea era hacer una por año. ¿Y que mejor que meterle a la aventura un enemigo carismático, uno de aquellos que van apareciendo de vez en cuando, enemigo jurado de los pjs y más que capaz de ponerlos en serios aprietos? Así nació Grovian Markk, un guardián jedi oscuro que iría apareciendo en posteriores partes de la historia para fulminar a los jedis pjs si ello era posible, que esperemos que no. Bien, de hecho aparece en alguna parte más de las que escribí, como por ejemplo El Oráculo de Pilgrim, y que colgaré en un futuro no muy, muy lejano….

Bien, espero que disfrutéis con esta aventura, cambiamos las espadas de acero por los sables de luz durante unos días.
Utilizo la Fuerzaaaaa!!!!

sábado, 29 de septiembre de 2012

Juego de Rol Pendragón: Año 500


Saludos enaniles, mis estimados amigos. Tras un largo periodo de silencio regreso de nuevo desde la mina para traeros una nueva aventura de ese magnífico juego llamado Pendragón. Al igual que ocurre con las últimas que fui colgando referentes al ciclo artúrico, esta historia está basada también en una de las numerosas Ideas de Aventuras que aparecían en el manual que publicó Joc allá por los años noventa.  Es, eso si, la última de este formato que en principio voy a colgar aquí. Las siguientes que ya vayan apareciendo son de cosecha propia, mayores –o mucho mayores –en extensión y con una idea base que no tiene ya nada que ver con los bocetos que aparecían en el libro de reglas. Decir nuevamente que en su momento me parecieron un gran acierto pues, para directores noveles o ya experimentados siempre es de agradecer que en un libro básico aparezcan no ya aventuras, sino ideas para desarrollarlas. Te permiten hacerte una idea mucho más precisa del mundo de juego –en el supuesto de desconocerlo, cosa que aquí no ocurre –pero si te guía en cierto modo de por donde piensan ir las ideas de los creadores y desarrolladores del juego. Como ya mencioné, y si no lo hice lo hago ahora, para mí Pendragon supone uno de los mejores juegos aparecidos aquí en cuanto a la ambientación que transmite, un juego que funciona solo. Si dices Oeste americano, o Piratas, todo el mundo sabe a que podemos referirnos de cara a una partida. Y con Pendragon ocurre lo mismo. ¿Quién no ha oído hablar del Rey Arturo? ¿Merlín? ¿Camelot? ¿A alguien no le suenan estos referentes? Un sistema de juego sencillo, una evolución de personajes muy bien lograda (¿en que otro juego uno puede ver crecer a sus hijos, que estos hereden tus título y logros, y tus nietos lo mismo?) y unas historias sencillas de jugar y dirigir. Me encanta cuando alguno de mis compañeros de partidas dice “Voy a dirigiros un Pendragon”. Bueno, más que “me encanta” sería un “me encantaría”, pues desde hace muuuchos años no tengo tal suerte. Si, es una indirecta muy directa.



Pero bueno, centrémonos en la aventura que hoy nos concierne. Como os decía antes, la última basada en las cortas ideas de aventuras del libro básico, la de hoy nos hace avanzar ya hasta el año 500. La historia se titula “La aventura de la Torre de la Hiedra”, y en ella los pjs deberán hacer gala de su carácter caballeresco y ayudar a unos pobres infelices atormentados por una criatura del Mundo Mágico, y donde las palabras estarán más cerca de solucionar el problema que un buen golpe de espada… O no…
Lanzarote al rescate!!!